Where Gil Roams

Donde Gilberto vaga

Los de siempre (Intro)

Hace unos meses, me encontraba en una conferencia en el Antiguo Colegio de San Ildefonso sobre la vida de Carlota de Habsburgo, personaje que siempre he encontrado fascinante. La charla, lejos  de agradarme me aburrió por completo. A los cinco minutos me encontraba refugiado en la pantalla de mi teléfono viendo Facebook e Instagram. Comencé a mirar a mi alrededor, a la gente que me acompañaba en el auditorio y como siempre, ahí estaban. Los de siempre.

Son como siete u ocho personas, no sé si sean vagabundos o si se encuentren en situación de muy bajos recursos, pero tienen aspecto de indigentes. Los he visto en varios eventos culturales, siempre los mismos, algunos, incluso con la misma ropa. Ya sea el Centro Cultural España,  el Museo de la Luz,  El Colegio Nacional,  el Museo de la Ciudad ó hasta en Bellas Artes, siempre están ahí. Me causa gracia que solo los vea en eventos culturales, un día fui a una proyección de películas de Ghibli y no los topé, a ninguno. Luego fui a un concierto gratuito de rock y tampoco estaban ahí. Al día siguiente fui a la apertura de una exposición y ahí estaban todos, tomando vino, riendo y comiendo cualquier bocadillo que les pusieran enfrente.

Y ese es otro tema, muchas veces van por la comida gratis, el café, las galletitas, fruta y cuando hay suerte, vino o cualquier otra sustancia que contenga alcohol. Los he escuchado decir  “Hubieras ido Martínez, la regaste, dieron desayuno” ó “Estuvo bien culera la plática, pero dieron un café bien rico.”  Cosas así. Pero también los he escuchado decir “La importancia de la obra de Camus, no es el existencialismo, no son aquellos pensamientos que los filósofos le quieren encontrar, esos weyes solo reflejan sus chaquetas mentales en las palabras del escritor, para mí que Camus, hizo historias sobre lo ojete que somos los humanos” ó “Si we, esa madre la usan para medir galaxias, pues no pueden mandar una pinche nave a medir eso, se calcula según la luz que expone, por así decirlo y neta que lo inventó un mexicano, uno que se parece a Jo Jo Jorge Falcón”. Tontos no son. Los de siempre, son bastante culturales. Interesados, investigando las agendas culturales de toda la ciudad. ¿Qué aprenderemos hoy? Y me parece bien, me agrada la idea, pero esa no es la historia que quiero contarte, sino esta que estoy apunto de escribir.

A punto de terminar la conferencia, los de siempre se pararon y se fueron todos, no hice el menor caso y seguí escuchando balbucear a la expositora. Terminó, una ronda de aplausos y todos nos levantamos para irnos pero no pude evitar notar que uno de los de siempre había olvidado un cuaderno. No sabía que hacer, la moralidad me decía que lo llevara a un guardia de San Ildefonso para que lo guardarán por si aquella persona iba a buscarlo, pero mi corazón me decía, llévatelo y me lo llevé.

El cuaderno es un viejo scribe tipo italiano. Es un diario y tiene anotaciones desde 2009, la mayoría muy cortas, pero también algunas muy largas, todas pensamientos. No hay ningún apunte de alguna otra cosa, solo son reflexiones de un anónimo. Vienen algunos nombres de personas pero sin apellidos. Los pensamientos son geniales, me tienen maravillado y planeo compartirte algunos, me tomé la molestia de redactarlos y de juntarlos en este escrito que te estoy mostrando, espero que te agraden tanto como a mí y que entiendas la obsesión que tengo con ellos.